jueves, 27 de diciembre de 2012
Naranja
Hubo una pausa, siquiera un resquicio de respiro, un recoveco, un pestañeo, en la que ella hizo ademán de desesperarse, de entrar en una mecánica de martilleo contra sí misma. Pero no pudo por su impulso, por su quehacer, su modus operandi cuando se ubica cerca mía. Actúa siempre de un modo parecido, muy cómplice, muy sencilla, muy cotidiana, pero, sin embargo, especial, tintes entrañables. Se le dibuja pronto, cuando está cerca mía digo, una risita desinhibida, airosa, sosegada, sobre todo segura; y yo me reafirmo "qué feliz". Se le estiran sus labios tirando de sus comisuras, dirigiéndose a sus pómulos. Y ríe y río, lo más importante es la despreocupación espontánea. Cómo valoro la espontaneidad de todo tipo. Somos muy espontáneos cuando nos sentimos. La vida nos sale espontánea. No me desvío... Sus ojos se achican por la parte sur. Sus ojos son costas de ambigüedad. Siempre sabes lo que quiere decir aun no sabiéndolo, te miran indeterminadamente, raros, claros y turbios. Un aparato para entenderlos hay que buscar, lo aseguro. Y entre ojos y boca rompieron el ademán, el de desesperarse. Emergió de pronto como volcán una necesidad, no tanto en mí como en ella. Luchó prontamente contra el deber, contra la duda, pero el deseo es poderoso, se deshace de trabas, se desquita de amarres. Me besó, quiero decir. Tras la pausa, el ademán de desesperación y una leve risa me besó. El mundo decayó. Ah, pero estábamos allí.
viernes, 21 de diciembre de 2012
martes, 27 de noviembre de 2012
Pretensión inocua y vacía de este frío.
Un día el mundo debería parar
y me refiero al Sol
y los mares
y la luna
y toda la gente minúscula
de este diminuto planeta.
Y yo, por pesimismo,
tendría que desaparecer.
Y entonces rebobinaría el mundo
hasta donde yo empecé
a creer mundo.
Y la gente minúscula proseguiría
y la luna
y los mares
y el sol
sin mis vacíos inexistentes.
Sin mí, y por ende,
también sin nuestras llagas.
y me refiero al Sol
y los mares
y la luna
y toda la gente minúscula
de este diminuto planeta.
Y yo, por pesimismo,
tendría que desaparecer.
Y entonces rebobinaría el mundo
hasta donde yo empecé
a creer mundo.
Y la gente minúscula proseguiría
y la luna
y los mares
y el sol
sin mis vacíos inexistentes.
Sin mí, y por ende,
también sin nuestras llagas.
martes, 13 de noviembre de 2012
Orión o tú.
Yo no sé qué espero
de alguien con
en su cuello una constelación.
Si duda eres tú
una estrella en potencia
una pequeña
ínfima
eterna
parcela del universo.
O al menos del mío.
Tienes cabida
en todo mi cielo
o quizá no distingo bien
si lo eres tú.
Lo cierto es que volví
vitalista
ganaísta:
te quiero.
Si eres cielo da igual...
yo lo habito.
Bésame lucecita
otra vez.
Te quiero,
menos mal que te quiero.
de alguien con
en su cuello una constelación.
Si duda eres tú
una estrella en potencia
una pequeña
ínfima
eterna
parcela del universo.
O al menos del mío.
Tienes cabida
en todo mi cielo
o quizá no distingo bien
si lo eres tú.
Lo cierto es que volví
vitalista
ganaísta:
te quiero.
Si eres cielo da igual...
yo lo habito.
Bésame lucecita
otra vez.
Te quiero,
menos mal que te quiero.
Planeta
Deberían hacerlo:
bautizar el nuevo mundo
con tu nombre.
O no, mejor:
darle a tu nombre
un mundo.
Qué carajo:
déjeme vivir en tu mundo.
bautizar el nuevo mundo
con tu nombre.
O no, mejor:
darle a tu nombre
un mundo.
Qué carajo:
déjeme vivir en tu mundo.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Necesario atado.
"Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia"
A huracán
que siempre supo llenarme de viento.
Ten aquí
una serie de reglas,
unas marcas
inocuas
dulces recurrentes
que te escribo para que no olvides.
Si no te beso
y mis labios callan
y esconden
y ocultan
la increíble gana
de chocar contigo
no es un simple
tedio de ti
olvido de ti
inapetencia de ti
Si no te hablo
y mi boca calla
y esconde
y oculta
las palabras que me suscitas
a punta de boca
a filo de lengua
no pienses
nunca pienses
que es por
desfallecimiento de ti
descuido de ti
desinterés de ti
Si no te miro
y mis ojos ven
y miran
y visualizan
otros cielos
menos cielos que tus iris
duda
siempre duda
de que lo haga
por indolencia de ti
por fastidio de ti
por desgana de ti
No temas.
Debes fijarte
en otros gestos más cotidianos
y buscar
por tanto
en otros lugares
de ese universo
que es cuerpo tuyo
y mirar con risa
mi mano
que se haya atada a la tuya
rastreando tus dactilares
huellas
que durante años
caminan mi cuerpo.
Sonríe
mirando mi pulgar
acariciando tu índice,
enlazándose:
No quiero irme.
Entonces has de saber
que te beso
hablo
y miro
desde mi mano
confesionaria de todas mis ganas
y debes dejar a un lado
tus suposiciones
y mi tedio, olvido, inapetencia,
desfallecimiento, descuido, desinterés,
indolencia fastidio y desgana de ti
pues tendrás
ante tus ojos
un te quiero pequeñito y mudo.
La soledad es finita
tanto como la poca
distancia de nuestras manos.
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia"
A huracán
que siempre supo llenarme de viento.
Ten aquí
una serie de reglas,
unas marcas
inocuas
dulces recurrentes
que te escribo para que no olvides.
Si no te beso
y mis labios callan
y esconden
y ocultan
la increíble gana
de chocar contigo
no es un simple
tedio de ti
olvido de ti
inapetencia de ti
Si no te hablo
y mi boca calla
y esconde
y oculta
las palabras que me suscitas
a punta de boca
a filo de lengua
no pienses
nunca pienses
que es por
desfallecimiento de ti
descuido de ti
desinterés de ti
Si no te miro
y mis ojos ven
y miran
y visualizan
otros cielos
menos cielos que tus iris
duda
siempre duda
de que lo haga
por indolencia de ti
por fastidio de ti
por desgana de ti
No temas.
Debes fijarte
en otros gestos más cotidianos
y buscar
por tanto
en otros lugares
de ese universo
que es cuerpo tuyo
y mirar con risa
mi mano
que se haya atada a la tuya
rastreando tus dactilares
huellas
que durante años
caminan mi cuerpo.
Sonríe
mirando mi pulgar
acariciando tu índice,
enlazándose:
No quiero irme.
Entonces has de saber
que te beso
hablo
y miro
desde mi mano
confesionaria de todas mis ganas
y debes dejar a un lado
tus suposiciones
y mi tedio, olvido, inapetencia,
desfallecimiento, descuido, desinterés,
indolencia fastidio y desgana de ti
pues tendrás
ante tus ojos
un te quiero pequeñito y mudo.
La soledad es finita
tanto como la poca
distancia de nuestras manos.
sábado, 3 de noviembre de 2012
Valientes
Aunque deseosa
tu duda me sigue golpeando
sien, cuerpo
y pecho,
pero te miro y la afronto
y nos hace valientes.
Te quiero.
Yo supongo
que la gente tiene miedo
a la duda
cuando la ve venir
cerquita
a la orilla de una mirada,
a la sombra de una despedida.
Pero sabes tú
o deberías
que no le tengo
tal apreciación
como la gente sí.
Te comparto con ella
y convivo.
Y sé retarla
encararla, combatirla
derrotarla, destruirla
fustigarla, ahuyentarla
desdudarla
y que me vuelvas a besar.
Y entonces sabrás
que la duda se va
con los morros tristes
y se recluye en el fondo
del mar de tus ojos ambiguos.
Acechando a otra de mis idas
para asediarte
de nuevo
no obstante.
Te quiero.
tu duda me sigue golpeando
sien, cuerpo
y pecho,
pero te miro y la afronto
y nos hace valientes.
Te quiero.
Yo supongo
que la gente tiene miedo
a la duda
cuando la ve venir
cerquita
a la orilla de una mirada,
a la sombra de una despedida.
Pero sabes tú
o deberías
que no le tengo
tal apreciación
como la gente sí.
Te comparto con ella
y convivo.
Y sé retarla
encararla, combatirla
derrotarla, destruirla
fustigarla, ahuyentarla
desdudarla
y que me vuelvas a besar.
Y entonces sabrás
que la duda se va
con los morros tristes
y se recluye en el fondo
del mar de tus ojos ambiguos.
Acechando a otra de mis idas
para asediarte
de nuevo
no obstante.
Te quiero.
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